Siempre cuando he cometido un error o he tenido grandes penas de una u otra forma he pedido tener alzheimer y olvidar lo que ha pasado, puede ser tan crucial como cuando ibas al colegio sin estudiar y pedías que chocara la micro para justificar tu ausencia. El olvidar es un recurso que muchos forzamos, mas bien, es una especie de carpeta que ponemos encima y que ocupa todo el espacio que antes usaba otra.
El fin de semana pasado fui a la casa de mi abuela, ella es de las que pregunta que quiero comer cuando sabe que la iré a visitar, de las que aún con mis 25 años me regala huevitos de chocolate, esa que hace que tu infancia y adolescencia tenga regaloneo, es la que usas de referencia cuando comes leche asada o sémola.. La abuelita... Bueno, el fin de semana pasado no me reconoció, eso si, me preguntó por mi y aunque traté de explicarle que era yo, me quedó mirando con cara de desconfianza.
La "historia de cada uno" se puede llamar así, porque tiene recuerdos, porque hay un registro, porque cada uno hemos pasado por cosas que nos hacen ser lo que hoy somos, comportarnos y tomar decisiones según lo vivido.
Hoy he decidido no olvidar nada, vivir con todos los recuerdos, buenos y malos, que estén ahí, recordar, vivir el presente y proyectarme en el futuro, pero no olvidar, tomar la historia como algo donde uno debe enorgullecerse, hoy quiero hacer el esfuerzo de recordar cada navidad, cada cumpleaños, cada momento feliz, cada abrazo sincero, cada caminata, cada paisaje, cada regalo, cada cariño, cada viaje y volver abrir los álbum de fotos.
Deberíamos escuchar más canciones donde nos recuerden los paseos, volver a leer las cartas de amor y esos papelitos que nos pasábamos en el colegio, que el pasto mojado sea referente de los juegos con los amigos en la calle, seguir preguntándose ¿Dónde quedó el regalo que nos hizo tan feliz? ¿Cuál fue la última canción que me dedicaron y quien fue? ¿Con quién estaba en el asado cuando lo pase tan bien? ¿Qué era lo mejor cuando salíamos de vacaciones en familia?. El olvidar es un recurso que conscientemente usamos, pero que me rehuso a ocupar, cada cosa pasó por algo y lo valoramos solo cuando con el tiempo lo recordamos.
Sonará de libro de ayuda personal, pero no nos olvidemos de lo real, de lo que le da peso a nuestro presente, de vez en cuando en el día demonos el tiempo de recordar.. Yo, aún espero los pequeños momentos de lucidez para decirle a mi abuelita que aquí estoy y que la quiero mucho.
4 comentarios:
Que bien sabes resumir la vida... vivir con los recuerdos para despues vivir de ellos.
Saludos
Gonzalo
me imagino la angustia que debes sentir cada vez que aun mirándote a lo ojos, tu abuela no te reconoce.
aunque eso pasa muy seguido y con mucha gente, pero al no darnos cuenta, en realidad no importa tanto.
saludos y fuerza jotita.
eres un superviviente, siempre lo has sido, esta es una prueba mas de la vida y la vas superando.
en la distancia... te quiero.
vania.
que linda y simple forma de expresar tantas emociones, logras traspasar las emociones.
hermoso, me gusto mucho.
Que lindas y sabias palabras... y que ironía pensar que mientras muchos pretenden olvidar, muchos luchan por recordar..
Un abrazo grande Jota!
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