lunes, 31 de octubre de 2011

SER INFIEL

Hace unos días me llamó una amiga contándome que estaba fuera de Santiago con un "pinche", le pregunté:

- uuhh tantos años con tu pololo, ¿terminaron? ¿estas bien?
- No.. sigo pololiando, es solo un pinche que conocí hace un tiempo y nos estamos viendo.

Conozco al pololo de mi amiga, es el mejor, tierno, preocupado, la acompaña a todas y mientras él piensa que su "mina" esta descansando, a él se lo estan cagando. Creo que no soy el indicado para emitir juicios, no es mi estílo, pero de vez en cuando pensar en el otro no esta mal, si lo han hecho, argumentos tendrán o buscarán para no sentir tanta culpa...

Cuando era cabro chico mi viejo engañó a mi vieja muchas veces, dicen algunos que fue hasta con prostitutas, mi vieja enamoradisima siempre siguió a su lado, bueno, terminaron separandose y al año de ello mi papá me presenta a mi nuevo hermano de 3 años. Lo complicado de ésto es que mi vieja sufrío mucho, porque estaba enamorada, porque creyó y perdonó, pero no sirvió de nada, quizá es por eso que tiene una carga extra el tema en mi, porque como niño viví la otra parte y vi como cada noche y cada canción de pajaritos estaba hecha para ella, mientras que mi viejo seguia con su vida como si nada.

Una vez conocí a alguien y en medio de la conversación en un bar me cuenta que esta pololiando... wow.. Qué seriedad puede ver ahí, creanme.. No andaba buscando pretendientes para casarme, pero cuando llegó la parte del beso tuve que hacerme a un lado y explicar mi posición, si la cosa es simple, si no estas bien 100% con tu pareja cuentale, dile y terminen, estamos en el siglo XXI señores, acá el rey no mandará a cortarte la cabeza, se pueden hasta seguir viendo y tu conociendo a mucha gente, pero de frente y con orgullo.

Lo que me llama la atención es como podemos llegar a ser tan egoístas y poco humanos, creo que ser ambicioso puede funcionar en muchas etapas de nuestra vida, pero en el amor.. En el sentimiento.. Eso dejemoslo de lado...

3 comentarios:

Franz dijo...

Es un tema tan silencioso que si uno lo piensa con la cabeza fría puede darse cuenta que si se tuviera el coraje de legitimar nuestras curiosidades estando en pareja, existirían dos opciones: Compartir dicha inquietud, o bien desistir y dejar a un lado la relación. Hoy en día al parecer está de moda saber ocultar las cosas y temer a ser honesto y entenderse a sí mismo como una persona que, por naturaleza aún necesita experimentar nuevas aventuras o sensaciones. En lugar de detenerse y hacer reparo a un posible descenso del encanto, se deja como un trámite a largo plazo mientras el deseo se disfruta en cómodas cuotas. Todos somos susceptibles a las tentaciones, pero es cierto que se debe tener en cuenta de la utopía que deja una ceguera tremenda, y ya al momento de querer quitar la venda de los ojos la situación se ha vuelto irreversible, y el cargo de conciencia es en vano.

Buena entrada, saludos!

Danky dijo...

Hola sabes me llamó muxo la atención tú historia yo viví algo similar con mis padres, a veces las personas juzgan la personalidad de uno sin conocer la historia k hay detrás.
Saludos me gusto tú sitio :-)

Miguel Mattar dijo...

Primera vez que me detengo en un blog y leo ... interesante los punto de vista que tomaste el tema.

Saludos