martes, 19 de mayo de 2009

Calor, luz y humo

“Rebeldía, cultura pop y grandes artistas como Salvador Dalí se pegan en el concreto. Y después son trasladados a la sala de arte, gracias a los mil stencils capturados fotográficamente en diferentes ciudades latinoamericanas como Buenos Aires, Bogotá y Santiago. Así nace la vanguardia errante, comprobando que el arte vive y respira en la calle.” [1]

Se entiende que en la antigua Roma y hasta ahora se ha utilizado el stencil como medio de expresión, de hecho al hablar de este tema de inmediato se me viene el nombre de "Banksy", este hombre que pese a su personalidad oculta no le quita protagonismo a sus obras o el Francés "Bleck le Rat" creadores que representan soluciones, criticas e ideas al momento de exhibir obras.

Más de alguna vez se nos ha planteado realizar un trabajo y realmente pensamos muy poco en el oléo y la crea cruda como solución a la tarea, por que los materiales, el lugar y las formas de realizar las obras están variando y eso es claro, literalmente en la punta del cerro -San Cristóbal-  se encuentra el Salon Tudor, -un espacio que se establece en conjunto con el funicular (1924)- que es utilizado como Restaurant en sus incios y finalmente en el 2006 convirtiendose en Galería como lo es ahora. Este espacio es el que utiliza Danilo Espinoza Guerra para mostrar Umbra Et Imago” desarrollando autorretratos con Estarcido (parecido al stencil actualmente) y pintando este molde de cartón con el pigmento de una llama de vela, jugando con el papel, el humo y el hollín que deja el fuego, son 27 retratos con la misma imagen pero que el material no permite que sean iguales, es aquí cuando el Artista Visual deja de lado los parámetros y se dedica a crear según sus experiencias y anécdotas, donde trabaja el concepto del fuego, el retrato y la historia de éstos a cabalidad, elementos que han servido para limpiar, para dejar tradiciones y creencias, para utilizarlas como medio de expresión y también para eliminar ésta ultima.

Es aquí cuando queda claro la misión que tiene el Arte, el poder crear e innovar utilizando conceptos que salen de la elite y por lo mismo haciendo la diferencia en una actividad racional y en una de bufón. Mejor... Vamos a la punta del cerro a pensar.



[1] Catalina Scott, Diario La Nación; 14 de agosto de 2008, Columna escrita por Sebastián Labra.

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